
Nicolás Maduro, evitó confirmar o desmentir un presunto ataque estadounidense a una instalación vinculada al narcotráfico en Venezuela durante una entrevista con el periodista franco-español Ignacio Ramonet.
A pesar de la polémica, Maduro reafirmó que su país “está seguro y en paz” y se mostró abierto a dialogar con Washington.El lunes pasado, Donald Trump afirmó que Estados Unidos había destruido un área de atraque supuestamente utilizada para el tráfico de drogas, lo que marcaría la primera operación militar estadounidense en territorio venezolano.
Consultado al respecto, Maduro se limitó a decir: “Eso puede ser un tema que conversemos en unos días” y recalcó que “el sistema defensivo nacional ha garantizado y garantiza la integridad territorial, la paz del país y el uso y disfrute de todos nuestros territorios”.
El mandatario venezolano recordó que su único contacto con Trump fue una llamada telefónica el 21 de noviembre, que calificó de “cordial y respetuosa”: “Ahí estuve viendo especulaciones sobre una segunda conversación. Nosotros hemos tenido, Ramonet, una sola conversación.
Él me llamó el viernes 21 de noviembre (…) Conversamos 10 minutos”.Desde entonces, la tensión ha aumentado: Washington cerró informalmente el espacio aéreo venezolano, intensificó sanciones y ordenó la incautación de buques cargados con petróleo venezolano.
Mientras tanto, se especuló en redes sociales que un incendio en los almacenes de Primazol en Maracaibo —empresa mayorista de químicos— podría estar vinculado a la operación estadounidense.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, aseguró que la fábrica participaba en la elaboración de cocaína, pero el gerente de la empresa lo desmintió: “Aquí no, ni empacamos ni fabricamos ningún tipo de narcóticos”.Maduro reiteró su disposición a negociar con Estados Unidos en temas petroleros, migratorios y de lucha contra el narcotráfico: “Si quieren conversar seriamente de un acuerdo de combate contra el narcotráfico, estamos listos”, dijo, proponiendo también reactivar el convenio para la deportación de venezolanos indocumentados, suspendido unilateralmente por Washington hace tres semanas.
En paralelo, el Ministerio de Servicio Penitenciario anunció la excarcelación de 88 detenidos durante las protestas poselectorales de 2024, que dejaron 28 muertos y más de 2.400 arrestos. A este grupo se suman otros 99 liberados con medidas cautelares el pasado 25 de diciembre, aunque organizaciones como Foro Penal solo han podido verificar 61 casos.
Aún se estima que hay más de 700 presos políticos en el país.El Gobierno aseguró que, pese al contexto de “permanente asedio contra la Nación”, se garantiza un trato digno y respeto a los derechos humanos de los detenidos. “El sistema defensivo nacional que combina la fuerza popular, militar y policial ha garantizado y garantiza la integridad territorial, la paz del país y el uso y disfrute de todos nuestros territorios. Nuestro pueblo está seguro y en paz”, concluyó Maduro.
PARA MÁS INFORMACIÓN, entre al link de nuestra Bio , al portal www.TheFreedomPost.com o ingrese a nuestro canal telegram https://t.me/TFPOficial




