Las dos mayores crisis migratorias de Ceuta fueron precedidas por decisiones de Sánchez

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Miles de migrantes acceden al territorio español desde Marruecos a Ceuta, enclave español en el norte de África, 30 de julio de 2026. Los centros de migrantes en la ciudad están superpoblados ya que unas 1.500 personas han cruzado la frontera a Ceuta durante los últimos 9 días, principalmente migrantes marroquíes y argelinos. EFE/Reduan Dris

2021 y 2026: dos episodios con un mismo antecedente político.

Madrid, lunes 3 de agosto de 2026. La crisis migratoria que enfrenta España en Ceuta ha vuelto a poner bajo escrutinio la política exterior e inmigratoria del Gobierno de Pedro Sánchez. La actual entrada masiva de inmigrantes irregulares guarda un llamativo paralelismo con la ocurrida en mayo de 2021: ambas se produjeron poco después de decisiones del Ejecutivo que provocaron tensiones diplomáticas con Marruecos.

La crisis de 2026 ya supera en magnitud a la registrada hace cinco años. Miles de inmigrantes han logrado cruzar la frontera de Ceuta por tierra y mar, obligando al Gobierno español a reforzar los controles y a solicitar apoyo de sus socios europeos para contener la situación.

El antecedente de 2021

La primera gran crisis migratoria ocurrió en mayo de 2021, cuando más de 10.000 personas ingresaron irregularmente en Ceuta en menos de 48 horas. La oleada comenzó semanas después de que el Gobierno de Sánchez permitiera la entrada en España de Brahim Ghali, líder del Frente Polisario, para recibir tratamiento médico por COVID-19.

La decisión se adoptó de forma discreta y sin informar previamente a Marruecos. Rabat interpretó el gesto como una ruptura de la confianza entre ambos países y respondió relajando los controles en la frontera con Ceuta, facilitando el paso de miles de personas hacia territorio español.

Aquella crisis derivó en un fuerte enfrentamiento diplomático entre Madrid y Rabat, además de evidenciar la capacidad de Marruecos para utilizar los flujos migratorios como elemento de presión política.

El escenario actual

Cinco años después, España vuelve a afrontar una situación similar. En esta ocasión, la crisis llega tras la reforma de la ley de extranjería impulsada por el Gobierno de Sánchez, que contempla la regularización de cientos de miles de inmigrantes y limita las devoluciones inmediatas en frontera.

El nuevo marco jurídico fue respaldado posteriormente por el Tribunal Supremo, consolidando los cambios en la política migratoria española.

A ello se suma el reciente acercamiento diplomático entre España y Argelia. Durante una visita oficial, Pedro Sánchez y el presidente argelino, Abdelmadjid Tebboune, acordaron reforzar la cooperación bilateral en materia política, económica y energética.

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La reunión fue interpretada por distintos analistas como un movimiento incómodo para Marruecos, que mantiene una profunda rivalidad con Argelia por cuestiones geopolíticas, especialmente en torno al Sáhara Occidental.

Un mismo patrón

Aunque las circunstancias de ambas crisis presentan diferencias, los dos episodios comparten un elemento común: las entradas masivas de inmigrantes en Ceuta se produjeron después de decisiones políticas del Gobierno español que deterioraron la relación con Rabat.

Esta coincidencia ha reabierto el debate sobre la utilización de la migración irregular como instrumento de presión diplomática y sobre la vulnerabilidad de las fronteras españolas ante los cambios en las relaciones con Marruecos.

La crisis de Ceuta continúa generando preocupación tanto en España como en la Unión Europea, mientras varios gobiernos europeos reclaman una respuesta coordinada para reforzar el control de las fronteras exteriores del bloque y evitar que episodios similares vuelvan a repetirse.

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The Freedom Post.