
CEUTA / CASTILLEJOS — Las fronteras terrestres entre España y Marruecos registran en las últimas horas un operativo de máxima alerta ante convocatorias masivas en redes sociales para romper los controles fronterizos. El despliegue de seguridad, activado tras los episodios registrados a finales de julio, coincide con la expulsión de equipos periodísticos españoles de la zona fronteriza por parte de las autoridades marroquíes.
Cierre de accesos y expulsión de periodistas en Castillejos
En Castillejos (Fnideq), las Fuerzas Auxiliares, la Gendarmería Real y el Ejército marroquí mantienen un cerco de contención con apoyo de helicópteros y controles de carretera para dispersar a cientos de personas. Durante estas intervenciones con material antidisturbios y gases lacrimógenos, el Ministerio del Interior marroquí ordenó la salida inmediata de la ciudad a los equipos de la Agencia EFE y Televisión Española (TVE).
El responsable local del Interior, Youssef Hajji, notificó la medida alegando seguir «instrucciones superiores» y advirtió con la retirada de equipos y acreditaciones. Tras la orden, los hoteles locales exigieron a los reporteros abandonar las instalaciones. Las gestiones diplomáticas de la Agencia EFE ante el gobierno marroquí no han obtenido respuesta oficial.
Refuerzo de contención en el lado español
En respuesta a la presión perimetral, el Ministerio del Interior y el Estado Mayor de la Defensa de España reforzaron la presencia de la Guardia Civil y la Policía Nacional, respaldadas por el Mando Operativo Terrestre del Ejército de Tierra en Ceuta y Melilla. Los efectivos vigilan de forma constante los perímetros terrestres y los espigones de El Tarajal y Benzú, sumando el apoyo del Grupo Especial de Actividades Subacuáticas (GEAS).
Aunque la actuación marroquí busca contener los flujos en su territorio antes de la línea divisoria, las autoridades locales de Ceuta y Melilla insisten en pactar acuerdos de fondo con Rabat sobre la gestión de menores no acompañados y los protocolos de devolución para evitar el colapso de los centros de acogida.
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